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Abre el correo y recorre tu propio año en Videoland

Videoland en 2022, suscriptor a suscriptor

Videoland es el servicio neerlandés de vídeo bajo demanda. Pidió a livewall una experiencia que mostrara a cada suscriptor su propio año de visionado como nadie lo había hecho. La respuesta fue storytelling interactivo a partir de first-party data.

Alcance

75.000

suscriptores lo recibieron en la primera tanda

800.000

suscriptores más podían recoger el suyo

4

versiones del guion hasta que el orden funcionó

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Lo que pidió Videoland

El briefing era una línea: desarrollar una experiencia que muestre los datos del usuario de forma innovadora. De ahí tenían que salir dos cosas. Sorprender a los suscriptores con algo que mereciera mirarse, y que quisieran compartirlo.

El camino para las dos era recorrer con cada suscriptor sus propios momentos de 2022. Eso encajaba con lo que Videoland dice de sí mismo: lo que sonaba en los Países Bajos sonaba en Videoland.

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Cómo funcionaba el scrollytelling

El scrollytelling combina los datos del propio suscriptor con imágenes que reconoce. Un solo scroll arranca el siguiente texto, la siguiente animación o el siguiente clip, y todos salen del historial de visionado de esa persona.

Nadie recibe un resumen ya cerrado. El suscriptor va sacando su propio año a la vista, sección a sección, y marca así su propio ritmo. El project manager de livewall describió el recorrido como personal, interactivo y compartible.

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Del guion al lanzamiento

El trabajo creativo empezó en 2022 con un primer esquema del guion. El orden en que se revelan las cosas pesa más que las imágenes que las rodean. Después llegaron cuatro versiones.

La versión acordada con Videoland se convirtió en el hilo conductor de la activación, el diseño y el desarrollo. La versión definitiva se lanzó el 16 de enero.

Cómo lo abrían los suscriptores

El envío fue un correo diseñado a medida con un solo botón. Un clic abría el Jouw Videoland de ese suscriptor, sin muro de acceso y sin app que descargar.

La primera tanda salió a 75.000 suscriptores, y hasta 800.000 más podían recoger el suyo. Google Tag Manager registró páginas vistas, avance por secciones y clics en botones, así que se midió hasta dónde llegaba la gente.

Un piloto, y la parte difícil

Esta primera versión funcionó como piloto, con una pregunta detrás: ¿quieren los suscriptores un resumen personal cada año? Fue la base del partnership con Videoland que vino después.

Las animaciones eran la parte de la que el equipo estaba más orgulloso, y la que tenía que aguantar una interrupción. Hacer que scrollytelling y smoothscroll se llevaran bien fue el problema técnico principal. Para eso, vídeo, contenido, copywriting y diseño trabajaron como un solo equipo.

Aquí es donde empieza lo interesante.

¿Listo para diseñar interacciones que se queden con tu marca? Hablemos