El reto
Mitsuba quería que la gente viviera el mundo de sabores detrás de su gama de producto.
La activación tenía que mantenerse presente a través de la participación directa, no de la visibilidad pasiva en lineal.
La ambición era crear una sola experiencia digital que funcionara online y como activación presencial en ferias B2B. Un concepto reconocible que hiciera tangible la historia de marca en contextos distintos.









