Una ambición clara
¿Y si el DJ fuera todo el mundo?
TT Assen atrae a decenas de miles de visitantes cada año. La organización quería darles una propiedad real sobre la experiencia del festival. Empezando por la música. No una playlist curada. No un set de DJ. Algo que el público construye junto, en tiempo real.
El encargo estaba claro: convertir la banda sonora del festival en algo que el público hace suyo. Sin descargar apps. Sin cuentas. Solo escanear, pedir, votar. Ver el resultado desplegarse en una pantalla gigante frente a miles de personas. Rápido, sin fricción, y preparado para soportar los picos de uno de los días de festival más intensos del año.








