El briefing y la tradición de la casita
KLM fijó tres objetivos para la campaña: más páginas vistas, visitas más largas y más engagement. Detrás había un objetivo más amplio: celebrar cada año la relación con los clientes y mejorar la percepción de marca.
La campaña se apoyó en una tradición que KLM ya tenía. Cada año la aerolínea presenta una nueva casita de Delft azul, y los clientes la esperan. Esa tradición está dentro del juego: las casitas forman parte de los objetos que los jugadores reúnen.









